Mitos y realidades sobre el aborto - Por Mujeres al oeste -
El
aborto es una práctica que se realiza frecuentemente en Argentina - se estima
que se hacen entre 350.000 y 500.000 al año - pero de la que se habla poco,
tanto en público como en privado.
Cuando se rompe este silencio y se abre la discusión, se escuchan una y otra
vez diversas afirmaciones, con pretensiones de verdades científicas, acerca de
las causas y consecuencias del aborto que, en realidad, sólo son mitos
construidos desde el prejuicio y la falta de información.
Con este folleto Mujeres al Oeste se propone contribuir a develar algunos de
estos mitos, como aporte al debate racional y realista sobre el aborto en
Argentina.
MITO:
Si se
legaliza el aborto, las mujeres se harán más abortos.
REALIDAD:
El
índice de abortos no depende de su legalización, sino de otras condiciones
como la disponibilidad de servicios de anticoncepción, el acceso a educación
sexual adecuada para toda la población y la eliminación de las asimetrías de
poder entre hombres y mujeres.
Países donde se han desarrollado programas respetuosos de los derechos sexuales
y reproductivos que incluyen la legalización del aborto, tienen tasas mucho
más bajas de aborto que las estimadas en países donde éste es ilegal. Por
ejemplo, en dos países donde el aborto es legal como Holanda y Canadá se
realizan 0.53 y 1.20 abortos por cada 100 mujeres en edad reproductiva,
respectivamente. En Argentina, donde está penalizado, se estima que se
practican 5.35 abortos cada 100 mujeres en edad reproductiva.
MITO:
Penalizar
el aborto sirve para eliminar su práctica
REALIDAD:
La
penalización del aborto lleva a las mujeres a realizarlo clandestinamente en
condiciones inseguras, provocando daños para su salud y su vida, pero no
disminuye su práctica, tal como lo demuestran las siguientes cifras del
ministerio de salud de Argentina: cada año son hospitalizadas alrededor de
70.000 mujeres por complicaciones en sus abortos (hemorragias e infecciones) y
más del 30% de las muertes relacionadas con el proceso de gestación son
resultado de complicaciones por abortos inseguros.
MITO:
El
aborto es siempre peligroso para la mujer
REALIDAD:
El
aborto integrado a un buen sistema de atención en salud, realizado por
expertos/as dentro de los primeros meses de embarazo es un procedimiento
sencillo y seguro. En los países donde el aborto es legal, la probabilidad que
una mujer muera a consecuencia del mismo no es mayor a 1 de cada 100.000 abortos
practicados , mientras que, en los países donde es ilegal, esa cifra se eleva a
70 por cada 100.000. En estos países las mujeres que no quieren continuar su
embarazo recurren a abortos inseguros, que son aquellos abortos practicados por
personas no calificadas y/o realizados en un ambiente carente de los estándares
médicos mínimos necesarios, siendo esta situación la que genera riesgos para
su vida y su salud.
MITO:
El
aborto causa trastornos psicológicos a las mujeres que recurren a él
REALIDAD:
Hay
estudios que demuestran que el negarle la realización de un aborto a una mujer
cuando ella lo requiere por propia decisión le produce consecuencias negativas
en su salud mental y agrava la condición de aquellas que padecen enfermedades
mentales.
La condición de ilegalidad, la clandestinidad consecuente, la soledad y el
silencio en que se practican los abortos en Argentina son las causas principales
de sufrimiento y/o de sentimientos de culpa para algunas mujeres. Aún en estas
circunstancias otras muchas sienten un gran alivio cuando realizan un aborto de
un embarazo no buscado o no planeado o producto de la violencia.
También las decisiones de una mujer cuando queda embarazada sin desearlo o en
circunstancias difíciles, son traumáticas y en ocasiones no se resuelven en
mucho tiempo. Tal es caso del casamiento forzado, dar el hijo/a en adopción, o
tener un hijo/a que en realidad no se puede criar. Esto genera, en la mayor
parte de los casos, problemas psicológicos tanto para la mujer como para el/la
niño/a, afectando, en consecuencia, negativamente a la sociedad.
MITO:
Las
mujeres que abortan son irresponsables y egoístas
REALIDAD:
Tener
un embarazo no es lo mismo que ser madre. Las mujeres que debido a cualquier
tipo de razones deciden interrumpir un embarazo, lo hacen después de sopesar
sus capacidades, sus deseos, sus posibilidades y concluir que en ese momento no
pueden llevarlo adelante.
Muchas de las razones por las cuales las mujeres recurren al aborto no son
razones exclusivamente personales, sino más bien circunstancias sociales,
culturales o económicas, como por ejemplo: cuando el embarazo es consecuencia
de una violación, por falla, mal uso o falta de acceso a métodos
anticonceptivos seguros, por falta de información sobre los anticonceptivos,
debido a desconocimiento acerca del funcionamiento del propio cuerpo o porque no
pueden alimentar a un hijo más debido a la falta de trabajo.
MITO:
El
aborto desaparecería si todas las personas utilizaran anticoncepción
REALIDAD:
En
la medida en que no hay un método anticonceptivo ciento por ciento eficaz -
cada método tiene un porcentaje de falla aún correctamente utilizado - habrá
embarazos no deseados o no planificados o inoportunos o no buscados.
Debemos tener en cuenta también que muchos embarazos no deseados son producto
de violaciones, incluidas las violaciones dentro del matrimonio.
MITO:
La
educación sexual incrementa los embarazos y el aborto en la adolescencia
REALIDAD:
La
educación sexual para los y las adolescentes es una buena estrategia de
prevención de los embarazos no deseados y de las enfermedades de transmisión
sexual (ETS). En 1997 de la revisión de 53 estudios que evaluaban programas
específicos de educación sexual implementados alrededor del mundo se concluyó
que dichos cursos ayudaban a retrasar el inicio de la actividad sexual,
reducían el número de parejas sexuales y disminuían los porcentajes esperados
de embarazos no planeados y de ETS.
El negar información sobre sexualidad a los adolescentes no sólo es
discriminatorio sino que los coloca en desventaja cuando llega el momento de
manejar su vida sexual y reproductiva.
MITO:
Las
mujeres que abortan son jóvenes y solteras
REALIDAD:
Diversas
investigaciones realizadas en la mayoría de los países de la región han
concluido que no existe un perfil de las mujeres que interrumpen un embarazo,
pues pertenecen a todos los sectores socioeconómicos, niveles educativos,
edades, religiones y situaciones de pareja.
En Colombia el 54.5% de las mujeres que han abortado estaban casadas o unidas.
En Santiago de Chile, la gran mayoría de las mujeres que abortan tienen entre
20 y 30 años, con uno o más hijos, sólo el 10% corresponde a mujeres entre 10
y 19 años. En Santo Domingo, República Dominicana, se encontró que el 79% de
las mujeres que abortan están unidas o casadas, mientras que el 84% tiene
hijos.
MITO:
La
mayoría de las religiones se oponen al aborto.
REALIDAD:
Casi
todas las ramas del protestantismo y judaísmo conceden a la mujer el derecho al
aborto. También el budismo y el hinduismo. Lo prohíben las religiones más
patriarcales: la católica, la judía ortodoxa y algunos países islámicos, a
pesar que el Corán lo permite en los primeros meses.
Dentro de la mayoría de las religiones existen debates importantes sobre
aspectos éticos y morales claves, incluido el aborto. Ocultadas por las
afirmaciones antiaborto de algunos funcionarios religiosos se encuentran una
diversidad de opiniones y una gran tolerancia hacia la práctica del aborto
entre la mayoría de las personas que practican alguna religión.
En Argentina el aborto es ilegal. La ley establece penas tanto para la mujer que
se lo practica como para quien realiza el procedimiento (artículos 85, 86, 87 y
88 del Código Penal).
La misma ley estable dos causas de excepción a estas penas: cuando el aborto se
practica para "evitar un peligro para la vida o la salud" de la mujer
o si el embarazo proviene de una violación de "una mujer idiota o
demente" (artículo 86, incisos 1º y 2º del Código Penal).
Estas dos excepciones en la práctica raramente se cumplen; en casi todos los
casos que entran dentro de estos supuestos los médicos se niegan a practicar el
aborto por sus propias creencias religiosas.
El aborto ha sido la primera causa de muertes por gestación (muertes maternas)
entre 1996 y 2001 (último año del que se disponen datos del Ministerio de
Salud de la Nación).
Las mujeres que mueren por realizar abortos inseguros son las que no tienen
recursos económicos para practicarlos en el lucrativo circuito clandestino. La
mayoría de ellas tienen entre 20 y 34 años de edad, están casadas o en pareja
y tienen varios hijos.
Este material, obra de un equipo de compañeras de Mujeres al Oeste, fue
confeccionado a los fines de crear un folleto de difusión. Esta idea surgió
tras una serie de talleres sobre el aborto que veníamos realizando desde el
año 2003. El tratamiento intensivo del tema nos hizo llegar a diversas
conclusiones, una de ellas, entonces, fue que dado el silencio existente
alrededor de esta problemática muchas personas no pueden hacerse de una
opinión crítica y racional sobre la misma . Y esto, como hemos expuesto con
insistencia en este material, se ve negativamente reforzado por mitos e ideas
infundadas, promovidas por sectores del poder a quienes, como consecuencia de su
irracionalidad, les resulta indeseable prestarse al debate serio sobre esta
cuestión.
EL ABORTO LEGAL Y SEGURO ES UN DERECHO DE TODAS LAS MUJERES