Brasil:
¿Qué quiere Heloísa Helena?
Fuente: boletín informativo - red solidaria
18/10/07
Derrotada democráticamente en el debate sobre el derecho de aborto, en el Congreso del PSOL, la ex senadora hace campaña pública junto a los sectores más conservadores de las diversas iglesias, de un cierto "Movimiento Brasil sin Aborto" y de una “Marcha Nacional da Cidadania em Defesa da Vida”.
La ex senadora y ex candidata a la presidencia de la república por el PSOL, afirmó que el aborto no puede ser clasificado como uno de los principales temas de salud pública, pues considera que "la cantidad de muertes provocada por la práctica es muy pequeña"
Gilberto Maringoni *
Correio da Cidadania
http://www.correiocidadania.com.br/
Traducción de Ernesto Herrera - Correspondencia de Prensa
El Partido Socialismo e Liberdade (PSOL) está bajo ataque
La
agresión no viene de la derecha, del gobierno o de la prensa. Ella viene
de quien, en teoría, debería ser la principal defensonra de las
decisiones de su grupo: su presidenta Heloísa Helena Lima de Moraes
Carvalho. Derrotada democráticamente en el debate sobre el derecho de
aborto, en el Congreso del partido, ella está, públicamente, invirtiendo
en la descalificación de la posición colectiva. Si nos remitieramos al
pie de la letra, la ex senadora está abriendo una disedencia.
Vamos
a explicar el caso. Entre los días 7 y 10 de junio último, el PSOL
realizó su I Congreso Nacional, en Río de Janeiro. Fue el más
importante esfuerzo que el partido realizó hasta hoy. Una de las
principales resoluciones, debatida y aprobada por amplia mayoría, dice lo
siguinete: "El PSOL defiende la discriminalización y la
legalización del aborto, conjugadas a una política de salud sexual y
reproductiva en los marcos del SUS (Sistema ünico de Salud), universal,
pública y de calidad".
Como
afirma una nota aprobada por el Directorio Regional de Sao Paulo, dos
meses después: "Más allá del gran avance que representa esta
resolución para el partido y de sintonizarlo con una bandera história de
las lucha de las mujeres brasileras, ella integra un conjunto de
deliberaciones que apuestan a construir una alternativa a la izquierda en
nuestro país, basada en una cultura política solidaria, fraterna,
democrática y colectiva".
Pués bien. Cual no fue la sorpresa de la militancia al saber, por la prensa, que la presidenta del partido fue una de las principales oradoras en el lanzamiento de un cierto “Movimento Brasil sem Aborto", en último día 1º de agosto, y de una “Marcha Nacional da Cidadania em Defesa da Vida”, sobre el mismo tema, quince días después en Brasilia. Estaban presentes algunos de los sectores más conservadores de las diversas iglesias. Entre las varias declaraciones, la ex senadora afirmó que "La legalización del aborto no es una propuesta moderna. Es conservadora y reaccionaria." (ver em www.cnbb.org.br/index.php?op=noticia&subop=16111)
Nadie
puede exigir a la ex senadora Heloísa Helena que contrarie sus legítimas
convicciones individuales y se somprometa en una campaña por la
discriminalización del aborto. Al mismo tiempo, por sus responsabilidades
en el PSOL, ella no puede militar públicamente contra una deliberación
de la mayor instancia del partido. Lo que custionamos es la posibilidad de
que un dirigente pueda atacar externamente una resolución interna.
Cuatro
directoriso estaduales – Sao Paulo, Rio de Janeiro, Distrito Federal y
Ceará – aprobaron notas de protesta contra la actuación de la
presidenta del PSOL y han solicitado explicaciones a la Ejecutiva
Nacional. Aunque la ex senado haya ventilado sus opiniones abiertamente,
los cuatro directorios decidieron no hacer un debate público.
Ejecutiva
ingnoró el asunto
Después del Congreso, la Ejecutiva Nacional se reunió una sola vez y no trató el asunto. Pese a ello, luego que Heloísa Helena recibiera los mensajes de los estados, varios militantes pensaban que ella, sensible a las apelaciones, acataria la resolución congresal.
No
es lo que sucedió. El último día 10 de octubre, la ex senadora
particpó de una audiencia pública de la Comisión de Seguridad Social y
Familia de la Cámara de Diputados. Según el portal de la institución,
la agenda era “Discriminalización del aborto provocado por la propia
gestante o con su consentimiento (Proyecto de ley 1135/91). Actualmente,
la legislación prevé la detención de uno a tres años para esos
casos". En la sesión, la dirigente amplió su militancia
anti-partidaria y anti-feminista. Según el noticiero de la Cámara:
"la ex senadora Heloísa Helena afirmó que el aborto no puede ser
clasificado como uno de los principales temas de salud pública, pues
considera que la cantidad de muertes provocada por la práctica es muy
pequeña".
Más
adelante, ella declaró que elevar el asunto al tope de los problemas de
salus pública, "es una farsa técnica y un fraude político"
(www2.camara.gov.br/internet/
homeagencia/materias.html?pk=111708&searchterm=heloisa)
Es
lamentable que una dirigente socialista exponga posiciones tan
oscurantistas y atrasadas, aliandose en esta empresa con sectores sociales
reaccionarios. Con tal gesto, Heloísa Helena se coloca a la derecha del
Ministerio de Salud y de la ministra de la Casa Civil, Dilma Rousseff, que
emitieron opiniones favorables al derecho y a la interrupción de la
gravidez. .
Lo
peor es que, al hacer esto, la ex candidata a la presidencia de la
República desmoraliza a centenas de delegados de todo el Brasil, que
aprobaron después de una cansadora jornada de debates. El gesto de la
presidenta del PSOL es invidualista, autoritario y desmoraliza los
esfuerzos para la construcción de una nueva cultura política de
izquierda.
Tradición
patrimonialista
Infelizmente,
es larga la tradición brasilera de jefes partidarios que se colocan por
encima de los colectivos. Eso viene del período imperial, en el cual los
oligarcas regionales dominaban las agremiaciones y hacían lo que
querían. En el siglo XX, incontables caciques políticos abusaron de esa
práctica. Sus raíces están en el patrimonialismo de las clases
dominantes, pródigas en ejercer la cosa pública como extensión de sus
dominios. El PSOL no precisa jefes. Precisa de dirigentes democráticos y
socialistas, que rompan con los vicios de la política traidiconal.
Este
tema debe ser uno de los principales de la agenda del Directorio Nacional
del partido que, cuatro meses después del Congreso, todavía no se ha
reunido. Allí, debería ofrecerse dos opciones a la presidenta del PSOL:
1.
No atacar más publicamente las decisiones partidarias o;
2.
Licenciarla de sus funciones dirigentes en tanto quiera seguir pregonando
publicamente contra las decisiones del partido.
Se
debe debatir libremente y después votar. Es lo más democrático.
Una
observación final. Fue dicho líneas atrás que esta es una cuestión
interna. Este artículo sólo está siendo publicado fuera de las
instancias partidarias por el hecho que la ex senadora ha decidido hacer
una disputa pública sobre un tema en que fue derrotada internamente. Por
amplio márgen.
* Gilberto Maringoni é membro do Diretório Nacional do PSOL.